NUESTRA HISTORIA

En 2020, mi esposa y yo teníamos un problema: necesitábamos proteger una propiedad deshabitada, pero ahí no había ni luz ni internet. Al estar sola, la gente tiraba basura y entraba sin permiso. Buscamos cámaras que funcionaran con chip, pero eran carísimas.  

Justo en esos días, en plena pandemia, me quedé sin empleo, y aunque fue un momento difícil, también pensamos que tal vez era la oportunidad que estábamos esperando para iniciar un proyecto propio. Ahí nos dimos cuenta de que muchas personas tenían el mismo problema que nosotros. Así nació Cavisec, con la idea de crear cámaras accesibles que no dependieran de cables ni Wi-Fi.  

Empezamos como un pequeño negocio familiar, sin grandes recursos, pero con mucho esfuerzo y la firme intención de hacer las cosas bien. Hoy, gracias a ustedes, hemos crecido. Lo que nos distingue no es solo la calidad de nuestros productos, sino la atención honesta y el compromiso de estar disponibles los 365 días del año para ayudar.

Los sueños no se cumplen solos. Se logran con trabajo, dedicación y el apoyo de quienes creen en ellos. ¡Gracias por ser parte de nuestra historia!